”NO QUIERO IR CONTIGO” 

 Editorial  Ceac, Planeta Agostini Barcelona;2009


Mi hijo no quiere verme, ¿esta siendo manipulado por mi ex pareja? ¿Cómo puedo saberlo? ¿Qué debo hacer? ¿Puede afectar esto en su desarrollo como persona? ¿Cómo hago para demostrarle que le quiero por encima de todo?

Un divorcio siempre es una experiencia traumática para la pareja que lo vive, pero también es una durisima experiencia para los hijos. Los niños victimas de divorcios conflictivos pueden tener secuelas emocionales que les afecten en su vida adulta.

Los niños saben en quién pueden confiar. Tal vez no se den cuenta de inmediato tras el divorcio de los padres que ahora pelean por él o ella, pero a largo plazo preferirán estar con aquel que les respete, que no les hable mal de las personas a las que ama. Tal vez este “darse cuenta” no es inmediato, pero siempre llega, simplemente porque hay un momento en que los hijos devuelven lo que se les da.

Probablemente el error más grave de la sociedad actual sea pedirles a los niños tolerancia con los adultos, en lugar de respeto. Se les esta pidiendo resistencia, en lugar de dejar que se desarrollen, en lugar de proporcionarles expectativas acordes a su imaginación, a sus deseos, a su curiosidad… El bienestar de los hijos debe estar por encima de todo.

“Nora Rodriguez tiene la virtud de mirar la realidad desde todos los prismas posibles. Se pone en la piel del padre o la madre que manipula al hijo después de separarse y en la del progenitor que se ve alejado. Pero lo más importante es que se pone en el lugar de los hijos y demuestra con casos reales hasta qué punto pagan caro este chantaje emocional. Vale la pena leerlo por el bien de los niños.”                                                                                                                                                   

                                                                                                                                              Marta Cailá. Periodista.

“Relato sensible, duro, sin concesiones ni dramatismos. La autora alerta del daño que los padres infligen al hijo, cuando en lugar de cuidarlo lo manipulan. Sin duda un libro imprescindible para todos los padres ya que un poco o un mucho de manipulación hay en toda relación.”

                                                                                                                         Begoña Vázquez. Psicólogo Clinico.