NORA RODRÍGUEZ.
 NORA RODRÍGUEZ.

LA CLAVE: EDUCAR LA INTELIGENCIA SOCIAL, EN SINTONÍA CON EL CEREBRO.

         CONOCE HAPPY SCHOOLS INSTITUTE.           Neurociencias y educación para la Paz.  

 

Los seres humanos estamos biológicamente preparados para cuidarnos unos a otros, para cuidar la especie, y también para educar para la felicidad en perspectiva, la que incluye a los demás, porque evolucionamos en grupo, aprendemos en grupo.

 

  Es imprescindible enseñar a niños y adolescentes a lograr conexiones sociales positivas, para  que  desarrollen sus talentos,  y también para que  logren una buena salud y bienestar interior; lo que  tendrá como consecuencia que puedan poner en marcha  todo el potencial siendo  cada vez más conscientes de sus capacidades.

 

       Es obvio que educar para la felicidad en perspectiva implica otro modo de entender la educación y  exigie  mayores  dosis de creatividad, otro tipo de desafíos tanto en las familias como   en las aulas;  pero no hay otra opción.  Porque hoy  sabemos  cómo influye en los aprendizajes el ambiente, sabemos que  cada ser humano tiene una  forma particular de aprender;  que niños y adolescentes pueden   ir descubriendo de qué modo aprenden  a medida que crecen, así como la importancia del movimiento y de las conexiones armónicas con los demás para aprender mejor.

 

     Evidentemente queda mucho por investigar aún, incluso  desde el conocimiento  de la  biología en relación al aprendizaje, y desde las neurociencias, la ecología, o la epigenética…  Pero también es mucho lo que ya sabemos, y  a medida que examinamos las pistas que la investigación proporciona acerca del aprendizaje, hay también mayor evidencia de qué aspectos educativos urge empezar a cambiar.  

 

     Padres y profesores  hoy tienen el desafío no sólo de saber cómo funciona anatómicamente el cerebro  sino  cómo aprende, cómo influye la actitud del adulto en los aprendizajes,  o  cómo el estrés lo frena.  

 

     Educar   para la felicidad en perspectiva, por lo tanto,  implica  educar la inteligencia social, y el autoconocimiento, ayudándoles a niños y adolescentes  a percibir sus  talentos para relacionarse mejor  en una  sociedad cada vez más  veloz en la que la tecnología está diseñanado el futuro. 

 

 

 

 

Nora Rodríguez.

 

Pedagoga y escritora.